ENTREVISTA
FURIES - MÚSICOS
FURIES - MÚSICOS

por Julio Nusdeo

Después de idas y vueltas de mails, coordinando días y contramarchas para juntarnos a conversar, surgió el encuentro con los Furies. El lugar convenido era la pizzería en la esquina de Anchorena y Av. Santa Fe, en Barrio Norte, a unas cuadras de las oficinas de Sadness Discos, el sello que editó el flamante álbum debut de los Furies, Donde se Fabrican las Ciudades. El título fue extraído de la primera novela de Jean-Paul Sartre, La Nausea, y apareció en un momento de sensatez tras una etílica e incluso narcótica jornada en la búsqueda del nombre perfecto. Entre los posibles candidatos de aquella espontánea lista hilarante se destacaban nombres como “Abuelo, Este Pito Tiene Caca”, “Astro Bolsa”, “Steve Blosemi”, “Cuero y Disciplina”, “La Circuncisión del Cometa”, o “El Zar de la Carne”.

Una vez reunido con cuatro de los ahora-seis ex Baseball Furies (en honor a una de las pandillas de película de culto de 1979, The Warriors) nos dirijimos al fondo del local, en el sector que engañosamente consideramos el más tranquilo. Entre el tintinar perpetuo proveniente de la cocina, la esencia de los Furies no resultó cohibida. Se soltaron a hablar de lo que fue el proceso de grabación de un álbum que decanta la acumulación de tres años de vida en banda, y que acaba en un disco cargado de reverberancias, ecos, delays analógicos y sintetizadores de sonido de 1970s. Bienvenidos a un mundo espacial de influencias kraut, post-rock y psicodelia.

¿A qué remitió el cambio de pasar de Baseball Furies a simplemente Furies?

Iguana: Nunca habíamos estado demasiado conformes con el nombre anterior. Sí nos gustaba, y estábamos identificados, pero surgió casi sin pensarlo, y al haber entrado dos personas nuevas, el Gordo Malo y el Armenio, y llegar a grabar de otra forma, había más furia que baseball. Y los que venían a vernos ya nos llamaban los Furies.

Cómo fue la experiencia de grabar este disco?

Iguana: Es un disco que se vino gestando desde hace tiempo. No es que juntamos temas y los grabamos; fue un proceso evolutivo natural de tres años, de temas que veníamos tocando y que un día dijimos “Basta, vamos a un estudio y hagamos estos temas bien”.

El Armenio: Igual, ahí en el estudio, salieron algunos otros temas aparte del arsenal que habíamos llevado.

Iguana: El mayor cambio fue pasar de grabar con cosas que teníamos a nuestro alcance, de forma semi casera, a grabar de lleno en un estudio con Norman [Mac Loughlin], que hizo de productor y técnico de grabación, y que se nota en el producto terminado.

Cómo fue trabajar con Mac Loughlin? Cómo lo conocieron?

Iguana: Nos gustaba mucho su banda, Jackson Souvenirs, que cada tanto, cuando se alinean los planetas, vuelven a tocar. Él la tiene muy clara con el sonido y armó un estudio en Villa Urquiza.

El Armenio: No sólo en lo que hace a la produccción, sino que también es una persona que conoce la música que a nosotros nos gusta. Sabía lo que estábamos buscando, y al mismo tiempo también supo potenciar al grupo.

El Brujo: Supo aportar desde el lugar más espiritual, si se quiere.

El Armenio: Sin ubicarse en un rol separado de la banda. Estuvo siempre muy involucrado, trabajando en conjunto.

Iguana: Transmite mucha paciencia, el tipo.

De qué manera se acercaron al disco?

Iguana: Norman vino un par de veces a los ensayos a meterse de a poco en el tema. Nos había hecho sonido un par de veces. Fue muy gracioso porque él hacía sonido en Niceto y una vez que fuimos a tocar ahí, yo, sabiendo que él era de los Jackson Souvenirs, me puse a tocar un tema de ellos en la prueba de sonido.

El Armenio: (risas) Esa no la sabía. El tipo de lo sedujo (risas).

Iguana: Ahí empezamos a charlar un poco y pegamos onda.
El Brujo: Algo bueno de Norman es que te sugiere en lugar de empujarte a que hagas lo que él quiere. Como que te va llevando de una forma muy sutil a algo que suena mejor, pero que tal vez vos estás demasiado terco y decís: “No, así no me gusta.” Él te va llevando.

Gordo Malo: También fue importante, para este disco que fue una decantación de muchos años, canalizar una energía nuestra. Por eso era importante que él estuviera en contacto, no sólo en lo técnico, sino con nuestro flash y con lo que estábamos buscando; con el sentido de la banda.

Qué ideas tenían para el disco?

El Brujo: Me parece que eso fue decantando a medida que fuimos construyendo el disco.

Surgieron temas en el estudio?

Iguana: Sí, “Ciudadela” y “Sungaze” no existían hasta ese momento. El tema “F148” fue un desprendimiento de “F147”, que como había quedado muy largo pero nos gustaban todas las partes, no queriamos cortalo. Entonces lo dividimos en dos etapas.

El Brujo: El que salió muy interesante es el tema que abre el disco, que era un demo de Iguana y que lo escuchamos ahí con Norman, nosotros dos. Grabé una batería siguiendo el ritmo del tema, me fuí del estudio y unos días después él [Iguana] graba una guitarra al estilo My Bloody Valentine. Todo sin hablarnos. Cuando llegué y escuché que habían hecho eso sobre lo que había grabado, flashié.

Gordo Malo: Ese es un elemento muy propio de la banda: las cosas funcionan por mera espontaneidad. Hay muy pocas cosas intencionales. Entonces ahí se capitaliza mucho lo nuestro, lo más genuino y propio.

El Armenio: Además la misma inercia que nos llevó a hacer un disco también hace que los temas avancen aun después. El disco no es un museo en el que están los temas, y estos se ejecutan así y listo. Es un registro, una foto de un proceso, y los temas avanzan a medida que los tocamos. Ya hay algunos que los hacemos diferente, o más largos, con partes distintas, y nos gusta que así sea.

El Brujo: La filosofía de la banda es que la música dialogue con nosotros. Que no haya cosas muy estáticas. Todo está sujeto a la energía que ande por ahí.

Encuentran alguna evolución entre los EPs anteriores y este disco?

El Brujo: Para mí, es un disco heterogéneo que conserva un línea que respeta nuestros gustos musicales, de producción y mezcla.

Por dónde va ese sonido?

El Armenio: Los sintes viejos; creo que ese sonido y esa calidez es la que buscamos. El sonido analógico es lo que más nos gusta. En el disco casi no hay cosas digitales.

El Brujo: Hay bastante influencia kraut entre los teclados, los ritmos; bastante marcada. Bandas como Neu! o Krafwerk nos gustan bastante.

Gordo Malo: Creo que lo más importante que tiene el disco en cuanto a la producción es que suena moderno, pero sin abandonar las raíces de nuestros gustos musicales.

Quién es el responsable del arte?

Gordo Malo: Afortunadamente lo resolvimos gracias a la mano diestrísima de El Brujo, pero tuvimos que ponernos a pensar y elegir. Trajo diez mil cosas que quedaron en el camino.

El Brujo: Desde esa terraza que se ve en la tapa pasamos mil veces pensando qué hacer. Había como cinco o seis proyectos de tapas o interiores.

Cómo dieron con el nombre del álbum?

El Brujo: Uh, eso fue muy costoso.

Iguana: No responde a ningún tema, sino al flash de la banda, que fue colgarse en esa terraza hasta que las velas ardan. Y hubo una noche en la que los nombres fluyeron como agua.

El Armenio saca de su billetera un papel doblado en cuatro en el puede verse una nómina de palabras escritas en marcador negro.

El Brujo: Trajiste la lista!

El Armenio: La tengo acá.

Leé algunos nombres.

El Brujo: "Cuero y Disciplina", "El Zar de la Carne", "El Marciano Precoz", "La Circuncición del Cometa", "Astro bolsa", "Steve Bolsemi", "Nos Bolseamos", "Abuelo, Este Pito Tiene Caca", "Vuelta Garnero".... (risas)

El Armenio: Cosas poco serias, pero fuimos muy democráticos porque anotamos todas las ideas (risas). El título del disco no está en la lista. Siguendo con lo de la espontaneidad, vino Iguana y dijo: “Estuve buceando en un libro de Sartre”, y encontró ese concepto y bueno... nos gustó a todos. El nombre tiene un flash urbano que compartimos todos en la banda.

Gordo Malo: La gracia y la poca seriedad dio lugar a que alguno tomara la decisión de elegir el nombre; solo, en casa, tranquilo, y sin de someterlo a los salvajes.

Iguana: El disco había tomado un proceso muy largo y, de repente, nos encontramos con que teníamos que ponerle un nombre.

Sienten que terminaron quemados después de tanto tiempo de preparar los mismos temas?

El Brujo: La segunda mitad del año fue bastante quemante y productiva al mismo tiempo, porque salimos un montón a tocar el disco, pero eso también implicaba un laburo de practicar siempre los mismos temas.

El Armenio: Igual me parece que vino bien ponerle algo de disciplina a la banda.

Iguana: Teníamos que hacerle honor al disco, para decirlo de alguna manera. No podíamos presentarlo en vivo así nomás.

El Armenio: Además tocar es una nueva forma de relacionarte con el disco. Porque por momentos uno vive el disco como la quemazón de "Bueno, ya van seis meses que estamos acá grabando", y después te reencontrás con los temas en vivo y está buenísimo.

Este es el primer disco que editan por Sadness, cómo se sintieron?

Iguana: Sadness operaba desde las penumbras, por decirlo de alguna forma, y de repente editó cuatro bandas: Dietrich, Kirlian, Pommez y nosotros. Fue un año muy movido para el sello, y nuestra relación fue una muy productiva.

El Armenio: Además nos permitió afianzar la relaciones con las otras bandas, que son amigos, como los chicos de Kirlian. Son unos tipazos. Ahora estamos planeando ir a Córdoba con ellos.

El Brujo: También está bueno socializar con otros. Creo que a partir de ahí es donde empiezan a surgir nuevas cosas entre las bandas. Lo importante es no estar sólos ni jugarla de callado.

El Armenio: Eso te ayuda a ver en qué andás; te permite referenciarte en la música que hay acá. De pronto vernos en Sadness y sentir que somos partícipes de eso es muy bueno.

Gordo Malo: El sello les da a las bandas el espacio para que construyan y que armen las fechas y sus cosas. No es un sello autoritario, que dice “las fechas son esta y esta”. Todo está abierto a las propuestas de las bandas.

Qué recuerdan de la experiencia con Mamuska Dogs Records?

Iguana: Estuvo bien hasta cierto punto. Cuando salió el disco, casi naturalmente, decidimos hacer las cosas de otra manera. Pero en un principio estuvo bueno. Nos dieron un primer empujón; nosotros le dimos al sello y ellos a nosotros.

El Brujo: Además, los Mamuska no tienen la infraestructura y no sé si tienen interés de editar los discos físicamente. El proyecto de ellos es la edición virtual.

Iguana: Nosotros no negociábamos el hecho de no editar este disco de forma física. Sadness quería y Mamuska, no.

Qué planes tienen?

El Brujo: Planes, no hay ninguno. Ahora estamos todos dispersos, juntándonos en casas y tranquilos.

 

Iguana: guitarra - voz
Gordo Malo: guitarra
El Brujo: batería - voz
El Armenio: sintetizadores
Beto: sintetizadores - voz
Tumba: bajo