ENTREVISTA
LAS COSAS - MÚSICOS
LAS COSAS - MÚSICOS

por Brett Wishart

Cuando en un recital veo un semi-círculo de espacio libre entre el escenario y la primera persona del público, enseguida pierdo la consciencia y toda habilidad para comprender los comentarios profundos que salen de la boca lánguida del amigo que tengo al lado (bah, extraño total que se agarró de mi brazo mientras jugaba al conocido juego de “Me estoy cayendo – manoteo lo primero que encuentro”) en mi confusión inconsolable. ¿Dónde está bailando la gente? ¿Dónde está el charco de sudor que tenés que evadir? ¿Por qué al patovica le chupa todo un huevo? En el medio del set de Las Cosas, adelante de todo, dejé de zarandear el cuerpo un momento para mirar a mi alrededor.

Detrás de esa burbuja vacía, cientos de hilos invisibles conectaban los ojos de la multitud al escenario, cada persona miraba atentamente hacia adelante. Una pantalla enorme detrás de la banda proyectaba visuales. Imágenes provocadoras: desde los restos de un banquete para doce personas a dos hombres sentados en un café vacío y la detallada mecánica de una sierra circular. Las proyecciones eran un lienzo en blanco para las cincuenta luces, girando y dando colores, pintando una tercera dimensión. El escenario era una abstracción en vivo. Con tanta delicia visual, empecé a entender. Uh, me olvidaba, había música también.

En el mundo del psych-rock, los temas suelen ser instrumentales. Muchas de las canciones de Las Cosas son instrumentales. Las palabras no son dichas, las emociones son transmitidas no por letras poéticas sino narradas por paisajes de sonido. A veces, en el medio del recital, me encontré en un estado de meditación, inseguro de cómo había llegado a eso. Pasaba naturalmente, lo cual tiene sentido con el enfoque de la banda respecto a, bueno, todo.

Mirando más de cerca a la multitud, formaba una masa sólida en plena fusión. Tal como los atómos en estado sólido vibran dentro de su espacio reducido, cada persona que veía vibraba un poco. Y los que no, yo imaginaba que sí para no arruinar mi visualización. Y aunque esta música te podría hacer bailar, los pies se movían en trance y no como si salieran balas de un revólver de seis tiros.

Esa burbuja que al principio me sorprendía ahora me parecía clara. Obvio, tener la nariz tan cerca del escenario te puede hacer sumergir completamente en la música, tanto como una pintura de Barnett Newman. Pero un parte de la experiencia es entender, desde cualquier plano, todo lo que ofrece Las Cosas. Lo auditivo, lo visual, y el entendimiento colectivo que vibraba entre los cientos de personas.

Dándome cuenta de eso, volví a mirar el escenario, salté adelante y sacudí los brazos con el lujo de tener la pista para mí.

¿Cómo llegaron a nombrarse "Las cosas"? ¿Los miembros son "las cosas" o "las cosas" son las cosas que cantan? ¿O estoy mandando fruta y es otra cosa?

“Las cosas” es el nombre genérico de este proyecto, alude a lo más abstracto y concreto y sobre todo es corto, preciso, fiel a la música que logramos componer.

¿Cuándo y cómo se formó la banda?

2006, en una sala de ensayos del barrio porteño de Barracas. Por necesidad de hacer música.

Su música tiene una onda medio psicodélica con algo de funk, jazz y afro-beat. ¿Cuáles son las bandas que los influyen?

Brian Eno, Talking Heads, Bob Dylan, Kraut Rock, son fuentes a las que retornamos siempre.

¿Me podés describir el proceso de composición de un tema?

Digamos que no somos cantautores, por lo tanto cada uno aporta una idea que se ensambla, se improvisa y se llena en medio de la deriva de los elementos que van a definir una canción. Paralelamente grabamos, escuchamos y formalizamos.

El nombre del disco ¿fue inspirado por alguna experiencia personal o tiene otro significado?

Encierra una ambigüedad que se puede trasladar a los universos personales de cada uno. Pero, ante todo, es una metáfora de la existencia musical.

El arte de tapa de "Hay Hogares que han Triunfado" tiene una organización un poco desprolija de objetos en un espacio real. El hecho de que sea una foto hace que estos objetos sean tangibles en el mundo concreto, y que se alejen de ser un dibujo abstracto. ¿Cuál era la idea detrás de la tapa?

La idea de la tapa está en la tapa, ni detrás ni antes.

¿Por qué cambiaron a Sadness Discos después de editar dos discos con Prius Discos? ¿Cambió la experiencia de editar un disco?


Nunca cambiamos a Sadness. El espacio proyectual es Priusdiscos, y con Sadness llegamos a un acuerdo estético para editar conjuntamente y organizar algunas acciones más.

¿Cómo cambió su sonido/estilo después del primer álbum?

Buena pregunta. Hay una constante en el modo de generar un espacio sonoro y a la vez una mutación dada por la incorporación de nuevas texturas, sonidos, instrumentos y técnicas de audio. "Hay hogares" es la síntesis de esto que decimos.

Si pudieran diseñar la sala/cuarto perfecta para que la gente escuche su música, ¿cómo sería?

Circular.

¿Qué expectativas tienen para los próximos meses?

No morir.