los chicos de Una Fábrica
Por Saba Mohtasham
Traducido por Kevin Vaughn
Fotos de Frédéric Boutellier
Luciano Banchero y Leandro Pereiro están discutiendo sobre cuántas personas podrían caber en la sala que está arriba del bar Plasma que está ubicado por el borde de San Telmo y La Boca. Banchero argumenta 200 hasta que se da cuenta de que Pereiro se refiere al número de personas que aparecerían a uno de sus recitales.
“No me referí a nosotros”, dice Banchero, ¨Es posible que vengan 100.”
Ahora están de acuerdo. En la semana anterior, comenzaron con una fiesta que dura tres fines de semana, para celebrar el tercer aniversario de su sello red que se llama Mamushka Dogs Records y tenían una concurrencia de alrededor de 100 espectadores, algo menos de lo que tendría para sacar beneficios después de pagar el lugar.
“Estábamos casi a mano”, comenta Pereiro.
El comentario no lleva una onza de descontento, y ambos coinciden que no hacen los recitales por la plata.
“Uno termina haciéndolo por el simple hecho de hacerlo, porque es divertido”, dice Banchero, parece que el sello se maneja de esta máxima.
Iniciado en agosto de 2007, el sello ha evolucionado desde un blog que crearon en 2005 para recomendar álbumes entre amigos. Cuando los visitantes del blog empezaron a recomendar a sus propias bandas, los dos chicos dieron cuenta del potencial del sitio.
“No fue algo planeado”, dice Pereiro, “La oportunidad estableció las reglas para nosotros…y desde ahí evolucionó muy naturalmente.”
Lo que ha desarrollado son dos amigos que trabajan afuera del sello para mantenerse y que dedican su tiempo libre a la promoción de la música underground, ofrecen descargas gratuitas en su sitio y planean recitales por un total de 22 bandas, pocas que se han descubierto por lo que Periero compara a un ritual caníbal. Mamushka Dogs recibe alrededor de 150 mails cada año de bandas que quieren ser representadas por el sello, cada dos o tres meses Leandro y Luciano se juntan para escuchar las páginas de Myspace de estos grupos.
“La mayoria de las bandas nos parecen un desastre,” dice Banchero sin rodeos, “en el mejor de los casos encontramos UN grupo que realmente nos gusta y nos ponemos en contacto con ellos.”
Entonces la mayoría de su catálogo se compone de bandas que tropiezan por su cuenta o a través de bandas previamente suscriptas. Hacen todo esto mientras Pereiro, 28, trabaja como promotor independiente de boliches, y Banchero, 24, como un desarrollador de contenidos para MTV América Latina. Es un proyecto de amor para dos tipos que no son talentosos musicalmente en el sentido tradicional.
“Somos medio inútiles si nos dan un instrumento”, dice Periero, “Puedo tocar [la guitarra] un poco, pero no como tocarla bien. Y Luciano no, él es más inútil que yo, siempre hemos dicho que realmente no sabemos cómo tocar, pero amamos la música y la comprendemos de otra forma que no tiene necesariamente que ver con saber tocarla.”

Parte de ese conocimiento es simplemente manejar las cosas. Es una responsabilidad que Periero dice que las bandas no se pueden soportar solas.
“Las bandas están ocupadas con la creación y producción de su música…aparte fuman mucho…si tuviesen que armar este recital, saldría un desastre porque seguro que se olvidarían un tambor, que sé yo, pasaría algo”, dice Banchero. “Nosotros somos los que arman todo…si no podemos hacer el papel de músico, vamos a hacer las cosas que no pueden hacer las bandas.”
Este papel evita muchos obstáculos, el más grande dice Pereiro, prácticamente todo.
“La cuestión central es que la industria está cambiando y también estamos trabajando con los marginados de la industria anterior”, dice Pereiro. “Yo no estoy muy emocionado con la onda que existe en este momento. Quiero decir que podría ser buena la escena porque hay un montón de bandas muy grosas, pero no hay nada a favor de nosotros.”
Eso incluye una selección chica de lugares que apoyan a las bandas experimentales, lo que limita el crecimiento de su audiencia. Mamushka Dogs sacan todos sus discos de una forma digital y gratis en su sitio, entonces el potencial de crecimiento en ganancias y exposición para las bandas dependen totalmente de los recitales y que la gente vaya a ver. No están preocupados por la venta de CDs, ya que creen que la cultura de la música en general se está alejando de ese formato.
“Por un lado hay una banda como Radiohead que ya era una banda muy popular que lo podría hacer [descargas gratuitas] sin problemas”, dice Pereiro, “Y por el otro lado estamos nosotros. Vivimos en un país en donde la música que nos gusta nunca llegará a ser como la música popular. No, nunca va a llegar.”
“Y no nos importa”, añade Banchero, “Nos importa más que haya gente que quiera conocer una banda como The Baseball Furies, o sea, cualquiera de nuestras bandas, nuestro intento es que la escuchen.”

Es sin mencionar que simplemente no les gusta el formato CD.
“Pensamos que el CD tiene un encanto digamos, es lindo, es bueno tener un libreto y todo eso y tratar de cuidarlo sin rayas”, dijo Pereiro, “Pero no es el camino por donde ahora van las cosas.”
Y sus bandas parecen estar de acuerdo. Aunque Gonzalo Louro, quien toca bajo por Una Fábrica y sacó su primer disco, El Ventanal, con Mamushka Dogs en 2009, prefiere el formato físico, sabe que es la minoría en la industria.
“En cuanto a la música gratis en internet, creo que acelera mucho el proceso de las bandas desde su formación hasta la posibilidad de comenzar a difundir su música, y ya hace un tiempo que se consolidó como el principal medio de difusión de información”, dice Lauro. “Personalmente prefiero el formato físico, sobre todo en discos que fueron grabados para ser editados en vinilo, ya que al ser pensados para esa tecnología es en ella donde mejor se desenvuelve el audio. De todos modos, como músicos de esta era tenemos la obligación de adaptarnos a las nuevas formas, es eso o la extinción.”
Para Javi Cereceda, de Javi Punga, que se unió con el sello alrededor de un año y medio atrás, no lo haría de ninguna otra manera.
“Me parece que tiene que tener libre acceso por la información porque la desinformación es una forma de autoritarismo”, dice Javi, añade que el disco puede distraer el consumidor de lo que representa la música. “Te planteas que todo tiene que tener un valor económico y no es así, ya lo ves que no es así, funciona con valores reales, con recursos sostenibles, el afecto, el respeto, no todo es producción y consumo.”
Diego Ibarra vino para el segundo recital, y cree que las descargas gratuitas ayudan a las bandas. “Me parece genial que sea todo gratis, más para las bandas que no son conocidas, que capaz son muy buenas, pero les falta apoyo. Y bueno, pueden llegar, pueden llegar como grandes.”
Ibarra está acompañado por una amiga, Fabiana Filarent, quien está de acuerdo con él, aunque piensa que hay un lugar para los discos. “Está muy bien. Si hay una banda que me gusta me voy a bajar las canciones, y si me gustan, me voy a comprar el disco. Yo no estoy del lado de la música comercial, entonces está bien como contra del consumismo.”
Aunque no se puede comprar los discos de los artistas del Mamushka que no producen discos, se puede apoyarlas e ir a los recitales, como así lo hizo Filarent, aunque la verdad es que no sabía que era Mamushka , ni que era su fiesta aniversario.

Aunque no todos los presentes saben que llegaron a una fiesta Mamushka, Banchero y Pereiro se enorgullecen de sus fans, que Pereiro estima en unas 5000 personas.
“En realidad no es tan grande, pero esta buena nuestra base, y es muy leal”, dice Pereiro, “Y lo considero un logro, porque si nosotros decimos que hay una banda que es copada, hay una buena cantidad de gente que está abierta a darle una oportunidad.”
Y en los próximos meses esta base en crecimiento puede anticiparse a escuchar dos nuevas bandas que son emocionantes para presentar. El plan es lanzar cuatro nuevos álbumes antes del próximo año, dos de las nuevas bandas y dos más de las bandas que ya están representadas.
Una Fábrica, la banda que comenzó la segunda fiesta, acaba de editar su primer álbum y están planeando terminar su próximo proyecto durante este verano, aunque no saben cómo va a salir.
“Seguramente se trate de algo accesorio a futuros discos, lados B o simplemente música que no cuadre con el formato tradicional de la banda, pero que seguramente los Mamushka sabrán apreciar.”
Para Cereceda, quien ha sacado un álbum triple que se llama “El Árbol de la Vida” en el sitio, prefiere no anticipar mucho y toma el futuro día por día.
“Vivimos una sola vida, hay que disfrutarla”, filosofa casualmente, “espero poder seguir tocando los próximos dos meses. O sea, si la banda llega hasta el año que viene, voy a ser el hombre más feliz del mundo.”
Y para Pereiro y Banchero, el futuro del sello es realmente simple, “Tenemos expectativas de hacer algo bueno”, dice Pereiro, “De verdad nos sentimos una necesidad por un sello como el nuestro. Y nos re gusta que seamos nosotros quienes lo hacemos.”
Así se trate de una ganancia o una pérdida al final de la noche, el resultado es que Buenos Aires va a seguir teniendo la presencia de los Mamushka Dogs.
“Vamos a seguir haciendo esto tanto tiempo como gente venga a vernos”, dice Banchero.




Leandro Pereiro, cofundador de Mamushka Dogs Records





























































































































































