por Guillermo Gallacher
Las veces que lo vi en vivo y cada vez que escucho su música siento una sensación rara, una sensación de estar presenciando algo especial: talento puro. Obviamente el talento no basta para hacer buena música, sino que el trabajo meticuloso en equipo y la madurez artística también son insumos indispensables. Tomi Lebero y su Puchero Misterioso parecen reunirlo todo.
Admito que mi análisis puede estar sesgado por el hecho que con su música, en última instancia, me siento identificado. Y luego al leer entrevistas me entero, quizás, por qué. Porteño (bueno, de San Isidro él) que pasó veranos enteros en campos de la provincia de Buenos Aires, porteño que muchas veces es un extranjero en su propia ciudad, porteño que mira al mundo sabiendo que no tiene raíz y que atrapa todo occidente. Pero porteño que de tan curioso que es, bebe sorbos de oriente.
La música de Tomi me sorprende, sobre todo, por sus agudas observaciones de la naturaleza humana y de la sociedad en su conjunto. Y su último disco está lleno de eso. Lo decidió titular "Me Arrepiento de todo", una frase que no es ni hipócrita ni sincera: total y exageradamente humana.

El disco comienza sutilmente, con cuatro acordes de una guitarra criolla y una voz que casi soplando nos aclara, por si la dudas: hola como están, vengo al festival de todos. A cantar. De a poco se incorporan su séquito de músicos espectaculares, el Puchero Misterioso, y ahí es cuando ese primer tema, "El Cantor de los Pueblos", florece y toma vida propia. Lebrero dice que mientras viajaba por Catamarca, se inspiró en la figura del gran Atahualpa Yupanqui al componer la canción. Además de ser un guitarrista y bandoneonista excelente, es un poeta que logra retratar aquel paisaje criollo del universo, un paisaje que no se identifica por el lugar en sí, sino por la concepción del mismo, una perspectiva austral y confundida, de porteños que se sienten identificados con el campo y la naturaleza de las tierras pero que no tienen raíces culturales únicas. A la vez que pertenecen a una generación que pudo y puede viajar, y que está conectada a cualquier parte del mundo, son consientes de ser productos de algo raro ocurrido hace un tiempo: inmigración masiva europea mezclada con lo autóctono que resultó en una cultura particular.
Unos vientos seguidos por un rasgueo sutil nos introduce el segundo tema, "Verde", que continua con un coro contagioso y alegre provocando al oyente automáticamente una simple sonrisa que luego se convierten en risas a causas de frases como, mi novia me reclama que sea más sensual. La canción parece combinar perfectamente una profundidad minimalista e iluminada con un humor terrenal que relativiza todo. En este sentido, Tomi Lebrero se puede catalogar por ser incatalogable: relativiza todo a la vez que no es dogmático respecto a un estilo musical, una idea o un estado de ánimo.
El tercer tema del disco da ganas de bailar pero no atrapa lo suficiente, parece un tema pop de una banda cualquiera. Pero cuidado, ¡es una trampa! Al rondar el segundo minuto la canción gira ciento ochenta grados para adentrar a un mundo oscuro, irracional y sincero. Y ahí es cuando uno recuerda que esta no es una banda cualquiera. Verlos tocar en vivo es hipnotizante. Cada músico es una parte fundamental de la armonía que permite a Tomi expresarse sabiendo que tiene detrás artistas excelentes que no pecan de vanidosos. El contrabajista, por ejemplo, en una canción que no tocaba, cerró sus ojos agarrando firmemente su instrumento, sintiéndola como si la estuviese escuchando por primera vez, con una intensidad que iluminaba toda la sala.
El cuarto tema recuerda la faceta humorística que Tomi Lebrero deja en claro tener en sus shows en vivo y trae a la mente su compañera de banda y corista que en este tema baila sensualmente con él. En "No es para ser sincero" Tomi se burla del inevitable amor trillado y de aquella búsqueda de poesía y sinceridad de amantes que buscan -en vano como nos dirá el último tema- engañar el tiempo. En vivo, junto a su talentosa compañera, parece convencernos de que es hermoso ser un poco freak.
Me sorprendió que el recital de mayo de este año haya sido tanto menos cómico que el de noviembre del año pasado. Hasta mi hermana, con quien fuimos la segunda vez, me reprochó que aunque le había gusta mucho, no había sido gracioso como le anticipé. Luego me enteré que Lisandro Aristimuño, el músico patagónico que recuera a Nick Drake y Sufjan Stevens, fue quien produjo artísticamente el disco y el que aparentemente convenció a Tomi de evitar la comedia y concentrarse en la profundidad melancólica de sus canciones (A good call, yo diría). Es el mismo Lisandro el que acompaña a la banda en la siguiente canción "Noche en la Pampa", obra profunda que transmite la sensación nocturna e infinita del abismo horizontal, de ese pedazo de la Argentina. Hace ya varios fin de semanas, los músicos unieron fuerzas en el escenario de Café Vinilo para rendirle aquel digno homenaje a esa sección geográfica del universo. Mi novia no podía creer que sus dos músicos favoritos de esta década cantaban juntos frente a ella.
"Choro de la estación", parece ser la contracara urbana del tema anterior, poniendo en evidencia la histórica tensión entre el campo y la ciudad. Con un formato cómico, irónicamente retrata Buenos Aires y a los porteños caracterizados por darle la espalda al campo para abrazar Europa. El humor y la ciudad dura poco más que dos minutos, para luego volver de lleno a un tema cargado, oscuro y nostálgico: "Mamami". Era su abuela, nos aclara Tomi en un recital al iniciar esta canción cíclica, pesadillezca, pero de una catarsis sabia.
La canción "Re loco re hippie" es otra parodia y un sincero análisis sociológico de su alrededor, recordándonos que se trata del mismo autor del célebre "Los chicos del cine independiente". Entre tantas otras cosas, Tomi menciona al padre Castagnet, revelando su paso por el tradicional colegio San Juan el Precursor y dándonos un indicio católico de su aparente arrepentimiento total. A continuación emerge "Dilpo", un dialogo que pendulea entre una canción de cuna llena de metáforas y constantes coros homónimos.
En la decima canción, "Pero en vos" vuelve a la simpleza y canta junto a su criolla, para luego ser escoltado por un contrabajo y violín, que se asoman sigilosamente. Tomi Lebrero es un poeta que logra transmitir imágenes y sensaciones compartidas, logrando esa conexión entre el microcosmos de la psicología de una persona con el de la sociedad que lo rodea...quedamos fuera del mundial, todo era gris en la ciudad.
"Pericón de Hilda" es otro bocanada de humor, una sátira del ser humano y de una etapa histórica en este país sureño. Con sus rimas nos relata un fascinante cuento que no deja de esconder la tristeza absurda de una sociedad con sus cuestionables tradiciones. Son temas como este el que nos dicen que Tomi es, en el fondo, un observador curioso que se nutrió de sus experiencias en el campo, la ciudad y el mundo, para hacer arte, o mejor dicho para simplemente relatarnos una historia.
El disco cierra oficialmente con "Dicen Adiós", una balada romántica y existencialista de un enamorado que teme el fin. Tal como el amor y la vida, todo termina y así parece hacerlo este disco. Por suerte le siguen dos Bonus Tracks que nos hacen olvidar de la tragedia amorosa y en cambio nos hacen llorar de risa cuando se escucha nuevamente a Tomi narrar una aventura: Fuimos a Liniers a tomar San Pedro. Con una perspicacia incansable y un humor inteligente logra encapsular esa ingenuidad y búsqueda espiritual universal.
El viaje termina con la psicodélica “San Pedro Careta”. Simplemente una genialidad que finaliza en una cumbia electrónica bizarra relativizando todo ese aire snob del que tanto se burla este artista. Ese aire intelectualoide es, después de todo, una moda. Y si puede afirmar algo es que Tomi Lebrero y el Puchero Misterioso, no lo son.
Tomi Lebrero hará la última presentación del año junto a su grupo El Puchero Misterioso mañana (Jueves 4 de Agosto) en el CAFF, Sanchez de Bustamante 764 en Almagro, a las 21:30hs.






























































































































































