por Paola Piersantelli
Foto principal de María Belén Casali
Cuando me proponen entrevistar bandas que están zarpadamente buenas, y encima son de zona sur (o sea cerca de casita) me copo con más ganas de lo habitual. La cosa es que cuando arreglamos la nota, resultó ser más cerca de mi casa de lo que yo pensaba. Hay (aunque suene futbolístico o infantil) una cuestión de orgullo coterráneo, o paisano, cuando descubrís que está donde naciste lo que buscabas por ahí. Aparte de la conveniente distancia de viaje en colectivo.
Asi fue que les caímos a los Viva Elástico (con mi editor Kevin) al ensayo en la sala de Adrogué casi Turdera, donde ellos ensayan y solo estaba el batero, Juan del Ball, era temprano. Nos contó que están en pre-producción de un disco, seleccionando canciones. El que le sigue al exitoso debut homónimo.
Pronto fueron llegando los demás, Ale Schuster (guitarra y voz), Mateo Zabala (guitarra), Santi Pacec (bajo) y Juan Manuel Condori (sintetizador), y muy amablemente se brindaron a mostrarnos los buenos tipos que son. Resalta esa cualidad que tienen, de pibes sencillos de barrio sureño. Pibes que estudian y laburan. Por eso la música que hacen, que la rompe, pasa a un segundo plano.

Una birra no se hizo esperar. Así que nos conocimos un poco, rompimos el hielo, y nos dejaron pasar a la sala a oír el ensayo. Ale es un chico muy agradable, sonriente, es el líder natural del grupo. Fue organizando a los chicos como un profe calmando el caos de un grupo de amigos, “chicos escuchen por favor Paola les pregunta algo”.
De él surge el nombre de la banda que buscaba jugar con la palabra “viva”. Sí, lo sé, tiene una implicancia totalmente positivista, que ellos también la tienen. “Viva algo”, decía Schuster, “y de repente veo el costurero de mi vieja que tenía unos elásticos que sobresalían. ¡‘viva elástico’! dije...Y quedó”.
Esto de ir a una sala no es lo habitual, de hecho ellos ensayan en la parte de arriba de un club en su barrio nativo de Longchamps, “ahí nos encerramos 5, 6 horas o más, y tocamos los temas, improvisamos, nos divertimos”.
Son amigos de la escuela que se juntaron a componer canciones en la secundaria, y que sumando un par de amigos más, hacen los que les gusta, y lo disfrutan mucho. Empezaron a perfeccionarse en sus instrumentos a medida que la banda se los pedía. Están en sus veinticortos, viviendo la música a pleno. Se nota su amistad cuando tocan. Se complementan, hasta presenciamos un arreglo que salió ahí, un enganche entre dos temas para el vivo.
Sacamos unas fotos tratando de no molestar su concentración. Esto de trabajar los temas no es ciencia fácil, así que nos convertimos en una especie de espías mientras laburaron los temas sacándole provecho a las dos horas.


Ellos quieren superar al primer disco, y también ser populares, pero en el sentido más absoluto y menos peyorativo de la palabra: les encantaría que un adolescente al llegar de la escuela, ponga el disco de Viva Elástico al prender el equipo, tanto como un cirujano al volver de su día de operaciones. Trascender los estereotipos, comunicando el mensaje universal humano. Amor, sufrimiento, espera, entrega y aburrimiento.
Los temas tienen unas armonías muy pegadizas, las líneas melódicas de las voces y los bajos se bandean en el límite que hay entre el pop y el rock, que es la misma delgada línea que hay entre el amor y el odio.
Las baterías son ultra brit, el baterista, (sí ese que nos recibió al principio que parece haber nacido en Manchester), es un reloj, preciso, serio, concentradísimo en su instrumento. El tecladista pone su onda psicodélica, tira ruidos, cosas locas y pareciera ser el condimento extra de una banda que te hace sentir desolado mientras no podes evitar bailar al ritmo.
Las guitarras son poesía pura, y no lo digo porque el guitarrista estudie el profesorado de lengua y literatura, sino porque lo que sale de esa telecaster es una sensibilidad única. La sensibilidad de un poeta.
La música es una mezcla entre pop inglés, y rock en español de los 80´s que te hace querer escuchar y saberte las letras para cantarlas. Esas letras que son canciones, y que dicen cosas muy interesantes. Y esos 80´s llenos de sintetizadores y psicodelia en Buenos Aires, donde, otra vez, el rock y el pop se mezclaron, de tal manera, donde solo los fans dividieron las aguas.
No podría compararlos con nadie, porque aparte no se parecen a nada, pero vienen a reivindicar, hasta quizás sin saberlo ellos, a ese rock que fue cediendo lugar a otros géneros en las radios tendenciosas. Un lugar que fue quedando vacante… ¿hasta ahora?
Viva Elasticó tocarán el proximo viernes 22 de Abril, en el legendario Tio Bizarro de Burzaco, zona sur de Buenos Aires. Más información aquí.





























































































































































